martes, 19 de febrero de 2008

Un pedazo de historia

Hoy he recordado que tenía una serie de imágenes sacadas de la página de Blizzard durante la beta del juego. Aunque en esa época no me atraía para nada, las descargué porque podían servir para ambientar la campaña de D&D que estaba preparando. ¡Menudo cambio en tres años! Podéis descargar el fichero con todas de aquí.



Lo que se avecina

Para aquellos que no lo recuerdan, veamos antecedentes del Lich King...

Warcraft III: The Frozen Throne




El futuro:


Las malas lenguas hablan de un nivel 120 élite boss, así que preparad mercromina...

Un poco de historia: el Templo Oscuro

viernes, 15 de febrero de 2008

De mataogros a matagolems

Un par de capturas enviadas por Daykoku que reflejan su interacción con las diversas razas que pueblan Azeroth, en un esfuerzo por estrechar lazos y promover la concordia. Las instantáneas están separadas por muchos niveles de diferencia (nótese el tabardo de Hermandad en la segunda).

jueves, 14 de febrero de 2008

Guards: What you gonna do when they come for you?



Interludio musical: That's the World of Warcraft that you play!

¿Has visto este emblema? Dos serpientes enfrentadas...

El tabardo de Hermandad debe reflejar la personalidad de quienes lo visten con orgullo. Nada mejor que un emblema reconocible para que todos sepan que el Sindicato Comercial va en serio.
Gracias a Manu por la imagen.

It's raining death, aleluya!!!!

A lo mejor son imaginaciones mías pero, desde los últimos dos parches, la meteorología en Azeroth parece más variada. La lluvias que antes eran siempre iguales ahora poseen elementos como rachas de viento y niebla, con lo que se añaden elementos a la ambientación con resultados impactantes, en especial si estás de viaje por el Bosque del Ocaso (como ocurrió anoche). Las capturas están realizadas por Arasai mientras cruzaba la Ribera Lóbrega para llegar al Cerro del Cuervo huyendo de una manada de Necrófagos de nivel 27 que casi se la meriendan. Ahora sólo falta que nieve de una vez por todas en Dun Morogh...











miércoles, 13 de febrero de 2008

Cumpliendo con la tradición: ataques a Astranaar

Una de las tradiciones que tienen los miembros de la Horda es atacar la desprotegida villa de Astranaar. Normalmente suelen ser personajes de niveles 30 que no cuentan con la suficiente fuerza como para abrirse paso hasta Darnassus y se contentan con matar a unos cuantos guardias y a algún incauto en PvP. Incluso muchas veces vienen apoyados por algún 60 con ganas de buscar jaleo. El sábado fueron un brujo de 70, un cazador de 68, un par de cuarenta y picos y un número indeterminado de 30 y tantos los que intentaron tomarla por asalto. No contaban con que Neferthari se encontraba en la zona y dio la voz de alarma al momento, con lo que los miembros Arexia y Losrandir se presentaron a apoyar a su compañera de hermandad. Fueron veinte minutos de ostias y unos cuantos más de persecuciones hasta que el ataque fue repelido. Os dejo un par de capturas de los primeros momentos caóticos, cuando parecía que había más de un 70 en la zona.



Interludio musical: Beer Song

Con la cabeza bien alta

Al igual que la mala hierba, una epidemia de peste o la gangrena de una herida mal tratada, la afición que empezó hace unos meses como un pasatiempo para Jelenna y para mí se ha ido extendiendo entre nuestros camaradas de armas (algunos de ellos veteranos en otras lides) hasta finalmente derivar en una de las muchas hermandades que pueblan (¿plagan?) el mundo de Azeroth. A diferencia de algunas de ellas, en especial las compuestas por rusheadores o saqueadores, o las que parecen estar de bonito (cuyos miembros pasan de su camaradas), el espíritu del Sindicato Comercial es de de una clásica compañía de aventureros: ayudar a los nuestros, disponer de una infraestructura estable y, por encima de todo, defender las tierras de la Alianza de las incursiones de la Horda.
No os confundáis. A pesar del nombre, no somos un grupo mercenario. Pero hemos organizado una red de compra y venta y de servicios para que nuestros clientes paguen lo justo (ni más, ni menos) por los servicios prestados. Como bien dijo Jelenna, el único requisito para pertenecer al Sindicato es la amistad. Así que o nos conocéis en persona o no intentéis contactar para entrar en la Hermandad.
El Sindicato Comercial no tolera los comportamientos infantiles, abusivos o chulescos y, al igual que un milenario dragón, tiene una memoria infalible. Las gentes de bien no deben temer. ¡Guardaos, canallas! El Sindicato os vigila...
Losrandir, Maestro de Hermandad