miércoles, 13 de febrero de 2008

Con la cabeza bien alta

Al igual que la mala hierba, una epidemia de peste o la gangrena de una herida mal tratada, la afición que empezó hace unos meses como un pasatiempo para Jelenna y para mí se ha ido extendiendo entre nuestros camaradas de armas (algunos de ellos veteranos en otras lides) hasta finalmente derivar en una de las muchas hermandades que pueblan (¿plagan?) el mundo de Azeroth. A diferencia de algunas de ellas, en especial las compuestas por rusheadores o saqueadores, o las que parecen estar de bonito (cuyos miembros pasan de su camaradas), el espíritu del Sindicato Comercial es de de una clásica compañía de aventureros: ayudar a los nuestros, disponer de una infraestructura estable y, por encima de todo, defender las tierras de la Alianza de las incursiones de la Horda.
No os confundáis. A pesar del nombre, no somos un grupo mercenario. Pero hemos organizado una red de compra y venta y de servicios para que nuestros clientes paguen lo justo (ni más, ni menos) por los servicios prestados. Como bien dijo Jelenna, el único requisito para pertenecer al Sindicato es la amistad. Así que o nos conocéis en persona o no intentéis contactar para entrar en la Hermandad.
El Sindicato Comercial no tolera los comportamientos infantiles, abusivos o chulescos y, al igual que un milenario dragón, tiene una memoria infalible. Las gentes de bien no deben temer. ¡Guardaos, canallas! El Sindicato os vigila...
Losrandir, Maestro de Hermandad




2 comentarios:

International Khiladi dijo...

Nos ha costado pero al final estamos activos al 100%, aunque ya llevábamos unos meses dandonos a conocer por todo Azeroth. Muchos ya nos conocen y respetan, y algunos ya saben que "no vamos de broma". Alzad las armas compañeros, porque nuestro momento de gloria ha llegado.

Sergio A. Sierra dijo...

GLORY! MAJESTY! UNITY! HAIL!! HAIL!! HAIL!! Por cierto, nuestro tabardo luce que no veas.