A lo mejor son imaginaciones mías pero, desde los últimos dos parches, la meteorología en Azeroth parece más variada. La lluvias que antes eran siempre iguales ahora poseen elementos como rachas de viento y niebla, con lo que se añaden elementos a la ambientación con resultados impactantes, en especial si estás de viaje por el Bosque del Ocaso (como ocurrió anoche). Las capturas están realizadas por Arasai mientras cruzaba la Ribera Lóbrega para llegar al Cerro del Cuervo huyendo de una manada de Necrófagos de nivel 27 que casi se la meriendan. Ahora sólo falta que nieve de una vez por todas en Dun Morogh...





No hay comentarios:
Publicar un comentario